
Hoy me sentí profundamente pasada a llevar cuando la página de emol.com anunció descaradamente que hoy habría chubascos en la capital representados por una algodonada nubecita con lluvia, mientras que por mi ventana caían pollos fritos. Qué clase de engaño era éste.
Me imagino, y creo que estoy en lo cierto, que fue sólo un error de las personas que viven dentro del mundo emol (intrigante) y que olvidaron clasificar el clima en el estado correcto. Muy mal por los emolisenses.
Rápidamente mi mentehipersicoanalísta (y eso que no tengo estudios) empezó a relacionar esta situación con el propio yo. El ego en palabras de Mr. Freud. Y bueno, me di cuenta que en muchas ocasiones mis meteorólogos internos se equivocan y anuncian el clima equivocado. Porque a veces siento que estoy triste, pero en realidad no es eso, sino que sólo estoy cansada o siento que estoy enrabiada con alguien, cuando en verdad es sólo que no he sabido decirle algo.
Es difícil entenderse a una misma cuando el departamento de meteorología no le achunta. Esto te puede llevar a tomar decisiones incorrectas, como la vez cuando creí que la única solución al problema era terminar con mi adorable novio hasta que me senté en la mesa y me di cuenta que lo único que faltaba era comida en mi estómago. Otra vez una amiga me contó que su pareja iba a botar la carrera porque sentía que “todo había sido un error”, pero conversando más a fondo el problema se dio cuenta que estaba enojadísimo con el mundo porque su equipo de fútbol había sido eliminado del campeonato.
Esto nos demuestra que no sólo los nervios son los que nos juegan en contra. Y ahora es cuando cruzo los dedos para que por lo menos alguien se identifique conmigo y no tener que sentenciarme como una loca de patio. Admitan que es una situación apestosa, tal como debe haber sido para el emolinense que recibió el reto de Don emol y lo obligó a cambiar la nube por el caluroso sol (si se meten ahora verán que ya está arreglado el asunto).
Entonces mi consejo del día es que mediten bien qué es lo que las o los motiva a sentirse de tal modo antes de actuar. Tampoco es necesario analizar cada sentimiento que pasa por nuestra mente, corazón o guata. La idea es que cuando un sentimiento negativo los invada de pies a cabeza, se den un minuto para pensar qué es lo que los tiene de ese modo… ¿el estrés de una semana horrible de exámenes o trabajo interminable?, ¿la falta de una alimentación completa? o es que realmente el sentimiento es verdadero y hay que tomar medidas al respecto.
Y bueno, como esto es Elitemag y se me exige poner algo de moda por lo menos… nunca le hagan caso a la señorita del Tiempo para elegir su tenida del día.
¡Ánimo ya es viernes!











