
No se preocupen, no les voy a contar la película ni los detalles graciosos que la adornan. Sólo es mi instrumento para darles el consejo del día de hoy ¿cuál será?… hagan sus apuestas.
Bueno, como ya lo habrán sospechado, durante estos días fui al cine (porque ver películas piratas es como robar) a ver “¡Sí Señor!”, la nueva comedia de Jim Carrey. En este film, el actor hace de un personaje muy gruñón que va a un seminario, donde un gurú del piensa positivo lo convence de que la única manera para que le vaya bien en la vida es diciendo que SÍ a todo (conste que no he dicho nada que no salga en la sinopsis).
Bueno, como vemos, nuevamente Jim se enfrenta a una situación de blanco y negro. Recordemos uno de sus primeros hits fílmicos, “Mentiroso, Mentiroso”, donde, debido al deseo de su hijo, le cae una maldición (o bendición, como quieran) y no puede decir nunca más una mentira, ni por muy blanca que sea. De mentiroso patológico, a abogado sin argumentos (porque todos eran mentira); de pitufo gruñón a open-up-your-heart-boy que está abierto a todas, pero todas, las posibilidades de la vida. Hay que decirlo, a Jim no le gustan los matices.
Si mi consejo fuera de moda, como debería serlo, quizás sería algo así como: “Colores pasteles, al basurero hermana!!”. Pero esto es otra cosa. Para los que apostaron que mi consejo sería, “Digan que sí a todo y descarrílense”… mmmmmm tampoco. Si eso era lo que querías escuchar, busca en otro lado.
Lo que les recomiendo es ver esta película, porque sí hay que aceptarlo, uno se ríe. Y, más que nada, porque la teoría de que pensar positivo te trae cosas positivas no es talla (ahora nos pusimos serios). Si bien es cierto que hay mil libros sobre el tema y gente llenándose los bolsillos por demostrar esta “novedosa idea”. Algo de verdad tiene. Lo que piensas y lo que sientes tiene efectos tanto en ti (interna y exteriormente) como en tu entorno.
Esto último está más que comprobado. Para dar un ejemplo, una vez vi un documental donde decían que si al envase una botella de agua le escribían puras cosas ofensivas, al ver las moléculas de H2O por microscopio, éstas iban a salir todas sucias. Entonces, imagina lo que puede hacer tu mente a todo tu cuerpo: enfermedades, cara larga, mal estado físico, arrugas, uñas débiles, pelo sin brillo, puntas quebradas,…aaaaaaahhhh!! no más!! BASTA!!! (eso último fue de mi cosecha, pero lo de la botella es verdad).
Entonces, aprovechemos el veranito y las vacaciones (para los afoturnados) y tratemos de generar más buenos pensamientos. Un tip es que cada día, al levantarte (puedes escribirlo en un espejo, o en un lugar que sepas que vas a mirar), te recuerdes que tú y sólo tú, tanto cuerpo, mente y alma, eres el responsable de tu felicidad durante esta jornada. Entonces, desde tempranito estarás conciente de que sólo dependen de tu actitud los resultados de tus acciones.
Una vez leí (esto no es científico, pero es bastante acertado), que hay gente que se arruga hacia arriba y otra hacia abajo… ¿de qué bando quieres ser tú?











